El D es al D1 lo que el C es al C1: el escalón sin techo de tamaño. Mientras el D1 se queda en 16 pasajeros y 8 metros de longitud, el carnet D da acceso a cualquier autobús, del urbano de barrio al autocar de largo recorrido.
Más de 9 plazas, sin tope de pasajeros ni de longitud
El D habilita vehículos de más de 9 plazas, sin límite superior de pasajeros ni de longitud: autobuses urbanos, interurbanos y de trayectos de más de cien kilómetros entre ciudades. Puede llevar acoplado un remolque ligero de hasta 750 kg; para uno más pesado hace falta el D+E.
Con el carnet B o con el C no puedes llevar un autobús
Son dos de las preguntas que más se teclean, y las dos tienen un no por respuesta. El B autoriza automóviles de hasta nueve plazas contando la del conductor, así que con él cabe una furgoneta de ocho pasajeros, no un autobús. Y el C, el del camión, el reglamento lo define expresamente como «automóviles distintos de los que autoriza a conducir el permiso de las clases D1 o D»: tener el camión no te acerca al autobús, son dos ramas separadas que solo comparten el requisito del B.
Cinco edades mínimas, no tres: 24, 23, 21, 20 y 18
El D es el carnet con la bifurcación de edad más complicada de toda la serie, y más de lo que suele contarse. La cifra general de la tabla del Reglamento General de Conductores es 24 años, y de ahí baja según el CAP:
- 23 años con el CAP acelerado, el curso de 140 horas.
- 21 años con el CAP ordinario, el de 280 horas.
- 21 años también con el acelerado, pero solo para transporte de viajeros en servicios regulares cuyo trayecto no pase de 50 km.
Y hay dos escalones más que casi nunca aparecen porque valen solo dentro de España y solo hasta que cumples 21: 20 años con el CAP ordinario, y 18 con el CAP ordinario si conduces el autobús sin pasajeros o en servicios regulares de menos de 50 km. Es decir, con 18 años se puede llevar un autobús vacío al taller o cubrir una línea corta, pero no un autocar a Francia.
Sin el carnet B en vigor no te lo pueden expedir
No es una recomendación: el reglamento dice que el permiso de las clases C1, C, D1 y D «sólo podrá expedirse a conductores que ya sean titulares de un permiso en vigor de la clase B». Así que hace falta el carnet B vigente, y además superar el reconocimiento médico específico para conductores profesionales, más exigente que el del turismo.
A cambio hay un regalo que pocos saben: obtener el D concede automáticamente el D1. No hay que examinarse de los dos ni pagar dos veces, igual que el C concede el C1.
Al teórico te puedes presentar tres meses antes de la edad
Es uno de los detalles más útiles del reglamento y casi nadie lo aprovecha: la antelación máxima para presentarse a la primera convocatoria de la prueba de conocimientos son tres meses antes de cumplir la edad mínima exigida. O sea, que el teórico se puede tener aprobado el día que cumples los años.
Esa prueba es de conocimientos específicos, aparte del teórico común que ya aprobaste con el B. El reglamento fija entre 16 y 30 preguntas y suspende con más de un 10 % de errores, así que en el cuestionario de 20 que suele plantear la DGT el margen son dos fallos.
La maniobra del D es dejar entrar y salir a los pasajeros
En el circuito cerrado, a los aspirantes al D1 y al D se les piden dos cosas: la marcha atrás en recta y curva, la misma que en el B, y una propia del autobús, estacionar para dejar que los pasajeros entren y salgan con seguridad. No entran aquí el estacionamiento en línea ni la rampa de carga: esas son del camión, del C1 y del C. Después va la prueba de circulación en vía abierta al tráfico.
Se renueva cada cinco años, y cada tres desde los 65
El D tiene una vigencia de cinco años mientras su titular no cumpla los sesenta y cinco, y de tres a partir de esa edad, con reconocimiento médico en cada trámite. Y tenerlo no basta para trabajar llevando viajeros: el CAP es un trámite aparte, obligatorio para el transporte por cuenta ajena, y se renueva cada cinco años con formación continua.