Con Allianz el problema casi nunca es que el documento no esté. Está: la póliza, los recibos, los partes abiertos y hasta el teléfono de tu asesor viven todos en myAllianz, su área de cliente. El problema es que la gente entra buscando "la póliza" y lo primero que encuentra es un recibo, que no es lo mismo y no sirve para lo que se lo han pedido.
Así que este artículo no va de pasos, va de mapa: qué documento es cada uno y en qué parte de myAllianz vive.
myAllianz, que es donde está todo
Se entra desde miallianz.allianz.es, que es la misma cuenta que usa la app del móvil. Si nunca has entrado, puedes darte de alta con tu número de póliza, así que conviene tener a mano el último recibo o el correo de contratación antes de empezar.
Merece la pena hacerlo aunque solo necesites un documento suelto hoy: es también donde se consulta el estado de un siniestro sin tener que llamar, algo que agradece mucho quien está esperando la reparación del coche.
El mapa: qué es cada documento
Estos son los cuatro documentos que la gente pide, ordenados de más a menos frecuente. Fíjate sobre todo en para qué sirve cada uno, porque ahí es donde se equivoca casi todo el mundo:
- Condiciones particulares. El documento que la mayoría llama "la póliza". Lleva tus datos, el número de póliza, lo asegurado, las coberturas, las franquicias y la prima. Es lo que hay que enviar cuando un banco, un taller o una comunidad pide "la póliza"
- Condiciones generales. El articulado del producto, igual para todos los clientes de esa modalidad. Nadie lo lee hasta que hay una discusión sobre si algo estaba cubierto, y entonces es el único que cuenta
- Recibo. Demuestra que has pagado un periodo concreto, nada más. No dice qué tienes cubierto. Si lo que necesitas es justificar el pago, mira además cómo pagar un recibo de Allianz con tarjeta, que es el trámite que suele venir después
- Certificado de seguro. Media hoja que acredita ante un tercero que la póliza está en vigor. Cuando te piden "un papel del seguro" para una gestión, muchas veces basta con esto
Cómo se baja el que necesitas
Dentro de myAllianz, cada póliza tiene su propia ficha, y en ella el apartado de documentación. Entra en la póliza concreta antes de buscar nada: si tienes el coche y la casa con Allianz, el listado general no distingue, y bajarse la documentación del seguro equivocado es el error más repetido.
Los recibos, en cambio, van por su lado, en el histórico de pagos de esa misma póliza. Es la separación que despista: el recibo no está dentro del PDF de la póliza, es otro documento.
En el móvil
La app de Allianz es la misma cuenta y el mismo contenido, con la ventaja de que el PDF queda guardado en el teléfono y lo puedes reenviar desde ahí mismo. Si aún no la tienes, en el blog está el detalle de cómo instalarla en iPhone y Android.
Si tu seguro lo llevó un agente de Allianz
Allianz trabaja mucho a través de agentes exclusivos, y aquí hay una confusión frecuente: que tu seguro lo gestione un agente no cambia dónde está el documento, sigue estando en myAllianz a tu nombre. Lo que sí cambia es a quién llamas cuando algo no cuadra, y conviene tener claro de parte de quién está esa persona: un agente exclusivo actúa en nombre y representación de la aseguradora, no del cliente, y solo puede ofrecerte el catálogo de esa compañía, aunque le conste que otra te encaja mejor. No es cuestión de buena o mala intención, es que su contrato de agencia no le permite otra cosa. Una correduría trabaja al revés: te representa a ti y está obligada a compararte un número suficiente de contratos del mercado. Si nunca has tenido claro qué diferencia hay entre las dos figuras, lo explicamos en agente exclusivo o correduría.
Cuando la póliza no aparece
Dos motivos explican casi todos los casos. El primero, que el tomador sea otra persona: el área de cliente muestra las pólizas de quien firma, no las de quien usa el coche o vive en la casa. El segundo, que la póliza sea muy reciente y la documentación aún no esté colgada, en cuyo caso el correo de bienvenida suele traerla adjunta.
Con las condiciones particulares delante
De los cuatro documentos del mapa, ese es el que dice lo que de verdad tienes contratado. Aprovecha que lo acabas de abrir y busca dos datos concretos: la suma asegurada y las exclusiones que te apliquen. Ahí es donde están las sorpresas, y siempre aparecen en el peor momento, que es al dar un parte.
Si prefieres que lo lea alguien que hace esto a diario, mándanos ese PDF y te decimos sin coste en qué estás bien cubierto y en qué no. Si ya eres cliente de ATALAYA BROK, ya sabes por dónde escribirnos. Si todavía no lo eres, puedes unirte y te hacemos la revisión gratis.