En la gestión de una flota de vehículos, no todos los siniestros pesan igual. Un análisis de Ayvens España sobre 15.087 siniestros registrados durante 4 veranos consecutivos muestra que los que terminan con algún herido son minoría en número, pero se comen la mayor parte del presupuesto. Concretamente, representan solo el 12% de los expedientes, pero concentran el 64% de lo pagado en Responsabilidad Civil.
Es un dato que interesa especialmente a autónomos y empresas con varios vehículos a su cargo, donde el coste de la siniestralidad no se mide siniestro a siniestro, sino en el conjunto de la póliza.
La mayoría de siniestros son leves y urbanos
Antes de mirar el coste, conviene ver el patrón general: el 90% de los siniestros son colisiones contra otro vehículo y el 70% ocurre en entorno urbano. Es decir, el grueso de la siniestralidad de una flota no son grandes accidentes de carretera, sino golpes y roces del día a día circulando por ciudad.
Pocos casos, pero los que más cuestan
El giro llega al mirar los 2.434 heridos que dejaron esos siniestros: una media de 1,33 lesionados por expediente con heridos. Aunque son una fracción pequeña del total, son los que disparan el gasto:
12%
de los expedientes tiene lesionados
64%
del coste total de RC lo generan esos expedientes
90%
de los siniestros son colisiones con otro vehículo
70%
ocurre en entorno urbano
El desglose por tipo de siniestro con heridos confirma que no todos cuestan lo mismo:
- Atropello a peatón o patinete: 11.119 € de media
- Colisión múltiple: 8.881 € de media
- Colisión con motocicleta: 8.739 € de media
- Colisión con un solo vehículo: 4.645 € de media
El atropello a un peatón o a un usuario de patinete es, con diferencia, el siniestro más caro para una flota: más del doble que una colisión entre un solo vehículo. En la gestión de riesgo de una flota, la gravedad pesa más que la frecuencia.
Qué significa esto para quien gestiona una flota
Si el coste de una póliza de flota se concentra en un número reducido de siniestros graves, la prevención tiene más recorrido donde más importa: reducir la exposición en entornos urbanos con tráfico de peatones y patinetes, más que en pulir el parte amistoso de un golpe leve de aparcamiento. Y a la hora de contratar el seguro, conviene revisar bien los límites y condiciones de la cobertura de Responsabilidad Civil, porque es ahí donde se juega la mayor parte del gasto cuando algo sale mal de verdad.