Imagínate paseando al atardecer por la orilla del Sena, con la Torre Eiffel encendiéndose a lo lejos y un croissant recién hecho en la mano. O tumbado en un campo de lavanda en la Provenza, con ese olor que ya asocias para siempre a las vacaciones. O brindando con una copa de vino en un pueblecito de la Borgoña donde el tiempo parece haberse detenido hace décadas.
Francia es de esos países que ya conoces antes de pisarlos, y que aun así te sorprenden en cada rincón. París y su elegancia, la Costa Azul y su luz, los Alpes nevados, los castillos del Loira. Un país hecho para disfrutarlo despacio, con calma, sin nada de lo que preocuparte más que de decidir el próximo sitio donde parar a comer.
Lo que te espera
- París: el Louvre, Montmartre, los paseos junto al Sena y sus terrazas eternas
- La Provenza y sus campos de lavanda, con pueblos como Gordes o Roussillon
- La Costa Azul: Niza, Cannes, Saint-Tropez y el Mediterráneo en su versión más glamurosa
- Los Alpes franceses, perfectos para esquiar o para perderse en pueblos de montaña
- Una gastronomía y una cultura del vino que dan para volver una y otra vez
Lo que conviene tener en cuenta
Francia es país de la Unión Europea, así que la Tarjeta Sanitaria Europea te cubre en la sanidad pública. Pero, igual que en el resto de grandes destinos turísticos, buena parte de la atención rápida se da en centros privados, donde esa tarjeta no sirve de nada.
Las zonas más turísticas de París, como el metro o los alrededores de la Torre Eiffel, son también las más señaladas por los hurtos a turistas. Y si tu plan incluye esquiar en los Alpes, necesitas algo más que un seguro genérico: la nieve tiene sus propias reglas, y un rescate en pista o una lesión practicando deportes de invierno puede quedar fuera de una póliza estándar si no lo compruebas antes.
En el último paso de la reserva del vuelo o del paquete, suele aparecer la opción de añadir un seguro de viaje. Es cómodo, pero quien te lo ofrece ahí tiene, sobre todo, interés en cerrar la venta del viaje, no en encontrarte la cobertura que mejor encaja con tu plan en Francia. Conviene que quien te asesore sobre el seguro no sea quien te vende el billete.
Qué debe cubrir tu seguro de viaje a Francia
- Gastos médicos y hospitalización, también en clínicas privadas, con capital suficiente
- Repatriación sanitaria, ante cualquier imprevisto de salud
- Equipaje, frente a robo, pérdida o retraso
- Deportes de invierno, si tu plan incluye los Alpes: rescate en pista, lesiones y material
- Cancelación y gastos de anulación, por si algo te obliga a cambiar de planes
Francia se merece un viaje sin distracciones. Con el seguro adecuado, lo único que te queda por decidir es a qué hora sale el próximo tren hacia el siguiente sitio bonito.