Imagínate cruzando el paso de peatones de Shibuya rodeado de neones y pantallas gigantes, o sentado en silencio en un templo de Kioto mientras cae una lluvia de pétalos de cerezo. Subido en el Shinkansen viendo pasar el Monte Fuji a toda velocidad, o probando un ramen humeante en una barra minúscula de alguna calle de Osaka a la que has llegado sin buscarla.
Japón fascina precisamente por eso: por ser capaz de ser ultramoderno y profundamente tradicional al mismo tiempo, en la misma calle, casi en el mismo instante. Es un país que se sueña durante años antes de visitarlo, y que una vez lo pisas, entiendes por qué tanta gente vuelve a los pocos meses de haber vuelto a casa.
Lo que te espera
- Tokio: Shibuya, Shinjuku, Akihabara y una energía que no se parece a nada
- Kioto y sus templos, jardines zen y el barrio de Gion
- El Monte Fuji, sobre todo si coincides con la temporada de los cerezos en flor
- El Shinkansen, el tren bala que conecta el país con una puntualidad asombrosa
- Una gastronomía que va del sushi más refinado al ramen más humilde, siempre con un nivel altísimo
Lo que conviene tener en cuenta
Japón no forma parte de la Unión Europea, así que ni la Tarjeta Sanitaria Europea ni tu seguro público español tienen validez allí. La sanidad japonesa es excelente, pero también cara: una visita a urgencias o una noche de hospital sin seguro puede suponer una factura de varios miles de euros.
A eso se suma la barrera del idioma en un momento de urgencia, donde poder comunicarte en español o inglés con una asistencia 24 horas marca la diferencia. Y Japón es un país sísmico, con riesgo de terremotos y, en verano y otoño, de tifones que pueden alterar vuelos y trenes de un día para otro.
Al reservar el vuelo, es habitual que te propongan un seguro de viaje en el último paso de la compra. Es cómodo, pero quien te lo ofrece ahí tiene, sobre todo, interés en cerrar la venta del billete, no en encontrarte la cobertura que mejor encaja con un destino tan alejado como Japón. Conviene que quien te asesore sobre el seguro no sea quien te vende el billete.
Qué debe cubrir tu seguro de viaje a Japón
- Gastos médicos y hospitalización con un capital elevado, acorde al coste real de la sanidad japonesa
- Repatriación sanitaria, imprescindible en un destino tan lejano
- Asistencia telefónica en español o inglés las 24 horas, para no depender de tu japonés de guía turística
- Cancelación y gastos de anulación, por si un tifón altera tus vuelos o trenes
- Equipaje, frente a pérdida o retraso en un viaje con varios trayectos internos
Japón se merece que lo vivas con la cabeza puesta en el viaje, no en lo que pasaría si algo saliera mal. Con el seguro adecuado, puedes centrarte en decidir cuántas veces vas a repetir ramen.