Los coches sin conductor ya tienen permiso para circular por Madrid. La DGT ha concedido la primera autorización nacional para turismos autónomos de nivel 4, los que se conducen solos dentro de una zona definida. La han recibido Uber, WeRide y Avomo, y el plan, según publicó Expansión el 10 de septiembre, es que veinte vehículos empiecen a moverse por la Comunidad de Madrid en las próximas semanas, primero con un especialista a bordo, y que a finales de 2026 lleven pasajeros de pago. Si todo sale como prevén, en 2027 irían sin nadie al volante.
La pregunta que se hace cualquiera que conduzca por Madrid no es tecnológica. Si un coche sin conductor me da un golpe o atropella a alguien, ¿a quién reclamo? Y si voy dentro como pasajero, ¿quién responde por mí? La respuesta está en dos sitios: en las condiciones que la DGT impone para dejarlos circular y en la ley del seguro del automóvil, que ya tenía prevista buena parte de esto.
Qué seguro les exige la DGT para dejarlos circular
Los coches sin conductor no circulan en España por libre. Lo hacen dentro del Programa ES-AV, el marco de pruebas de vehículos automatizados que la DGT aprobó en 2025 mediante la Instrucción VEH 2025/07. Y ese programa, antes de hablar de sensores o de software, pone una condición económica muy concreta en su punto 3.6.
Dos seguros, no uno. La empresa que opera los vehículos debe tener en vigor el seguro obligatorio de vehículos a motor, el mismo que cualquier coche, y además un seguro de responsabilidad civil por los daños que causen a personas o bienes durante las pruebas: cinco millones de euros en la fase inicial y diez millones en las fases de pruebas extensivas y de pre-despliegue. Hay que presentar copia de la póliza con la solicitud.
El programa tiene tres fases y el número de coches marca en cuál estás: la fase de pruebas controlada admite como mucho tres vehículos; la de pruebas extensivas, hasta diez; y la de pre-despliegue, que es la antesala del servicio comercial, más de diez. Una flota de veinte vehículos como la de Madrid solo encaja en esa última, la que exige los diez millones.
20
vehículos en la primera fase del despliegue en Madrid
10 M€
de responsabilidad civil exigidos por la DGT a flotas de más de diez coches
70 M€
por siniestro en daños a las personas, el mínimo del seguro obligatorio
24 h
para enviar a la DGT el informe completo de cualquier accidente
El seguro no es lo único que pide la DGT, y el resto de condiciones también te afecta si algún día tienes un encontronazo con uno de estos coches:
- Distintivo en el parabrisas: todos llevan un adhesivo circular en el ángulo inferior izquierdo, con la matrícula, el número de autorización y un código QR de la DGT. Es la forma de saber que ese coche circula sin conductor con autorización.
- Grabador de datos: el vehículo registra lo que hace el sistema de conducción, incluidas las imágenes de sus cámaras. Ante un accidente, hay al menos treinta segundos de vídeo previos al golpe.
- Aviso inmediato a la DGT: cualquier accidente se comunica en el momento, y en un plazo máximo de 24 horas la empresa envía un informe con la localización, el vehículo, lo que hizo el operador, los datos del grabador y el estado de todos los implicados.
- Baliza V-16 conectada: si el coche se queda parado en la vía, tiene que activarla, aunque no haya nadie dentro.
Si un coche sin conductor te da un golpe, quién paga
Aquí la ley española ya tenía los deberes hechos. El seguro obligatorio del automóvil va con el vehículo, no con quien lo conduce. El artículo 1 de la Ley sobre responsabilidad civil y seguro en la circulación de vehículos a motor hace responsable al vehículo por el riesgo que crea al circular, y en los daños a las personas solo lo libra la culpa exclusiva de la víctima o una fuerza mayor ajena al vehículo. Y añade una frase que parece escrita para este caso: no se consideran fuerza mayor los defectos del vehículo ni el fallo de alguna de sus piezas o mecanismos. Un error del software no es una excusa frente a ti.
Además, desde julio de 2025 la propia ley define qué es un hecho de la circulación diciendo expresamente que da igual cuáles sean las características del vehículo. Que lo conduzca una persona o un sistema no cambia la cobertura.
En la práctica, para ti funciona igual que con cualquier otro coche:
- Reclamas a la aseguradora del vehículo directamente, sin tener que demandar antes a nadie. Es la acción directa del artículo 7, y tienes un año para ejercerla.
- Los importes mínimos son los mismos: 70 millones de euros por siniestro en daños a las personas y 15 millones en daños a los bienes. Por encima está la póliza de diez millones del operador.
- Si la culpa fue del software, la aseguradora que te ha pagado puede repetir contra el fabricante. Esa pelea es entre ellos, no contigo.
El fabricante ya no puede esconderse detrás del código. La nueva Directiva europea de productos defectuosos (2024/2853) considera producto también al software y a los sistemas de inteligencia artificial, y España tiene que incorporarla antes del 9 de diciembre de 2026. Justo cuando estos coches empiecen a llevar pasajeros, quien programe el sistema de conducción responderá por sus defectos como el que fabrica unos frenos.
Qué hacer en el momento del golpe
Mientras haya un especialista a bordo, rellenas el parte amistoso con él como con cualquier conductor, y apuntas además el número de autorización del distintivo del parabrisas. El coche ha grabado lo ocurrido y la DGT recibirá el informe en 24 horas, así que las versiones del accidente van a ser bastante menos discutibles que en un golpe normal. Si algún día no hay nadie dentro, apunta la matrícula y el número del distintivo, haz fotos y llama a la policía municipal: la empresa tiene un centro de control que sigue el vehículo a distancia y está obligada a atender la incidencia.
Y si vas dentro como pasajero
Cuando el servicio empiece a llevar pasajeros de pago, la protección es la misma que en cualquier taxi o VTC. El seguro obligatorio cubre a los ocupantes del vehículo: la ley solo deja fuera al conductor del coche causante, y tú no conduces. Encima está la responsabilidad civil de diez millones del operador.
Lo que no vas a tener es el seguro obligatorio de viajeros, ese que lleva el autobús o el metro y que indemniza al pasajero por accidente sin discutir de quién fue la culpa. Su reglamento lo excluye para vehículos de menos de nueve plazas, y estos robotaxis, aunque sean furgonetas de más de siete, se quedan por debajo. En eso son un taxi más.
Qué seguros necesita un negocio de robotaxis
Para quien mira esto desde el otro lado, el de la empresa que quiere operar una flota, la lista es más larga que los dos seguros que exige la DGT:
- Seguro obligatorio de automóvil por cada vehículo, con matrícula española temporal u ordinaria. Sin él ni siquiera se puede solicitar la autorización.
- Responsabilidad civil de explotación del operador, de al menos diez millones de euros en la fase de pre-despliegue. Cubre lo que se sale del seguro del coche: daños durante el mapeo y las pruebas, en las instalaciones, en el mantenimiento de la flota.
- Daños propios de la flota. No es obligatorio, pero un vehículo de nivel 4 lleva sensores, cámaras y equipos que multiplican el valor de un turismo normal. Nadie pone veinte en la calle sin asegurarlos a todo riesgo.
- Ciberriesgos. La propia DGT incluye la brecha de seguridad entre los incidentes que hay que comunicarle. Un coche que se conduce por software, que se supervisa a distancia y que guarda datos de pasajeros necesita esta cobertura tanto como la de colisión.
- Responsabilidad civil de producto para quien desarrolla el sistema de conducción. Es la póliza que acabará pagando cuando el fallo esté en el software, y con la nueva directiva europea deja de ser opcional en la práctica.
- Accidentes del especialista a bordo. Es un trabajador que pasa la jornada dentro del vehículo. Si en un siniestro se le considera el conductor, el seguro obligatorio no cubre sus lesiones, así que hace falta un seguro de accidentes aparte, además de lo que exija su convenio.
Tu coche no es autónomo, aunque tenga asistentes
Conviene no confundirse. El control de crucero adaptativo, el mantenimiento de carril o el aparcamiento automático son nivel 2: el coche ayuda, pero conduces tú, con tu seguro y tu responsabilidad. El nivel 4 de los robotaxis de Madrid significa que el sistema hace toda la tarea de conducir sin que nadie intervenga, aunque solo dentro de una zona y unas condiciones concretas, y en España hoy solo puede circular así dentro del programa de la DGT, con su distintivo en el parabrisas. Si tu coche no lo lleva, ante la aseguradora el conductor sigues siendo tú.
Preguntas frecuentes
¿Los robotaxis de Uber en Madrid llevan seguro?
Sí. El programa ES-AV de la DGT les exige el seguro obligatorio de vehículos a motor, como a cualquier coche, y además un seguro de responsabilidad civil de diez millones de euros para flotas de más de diez vehículos. Sin ese seguro en vigor no hay autorización.
¿Quién paga si un coche sin conductor tiene un accidente?
La aseguradora del vehículo, igual que con cualquier otro coche. La ley del seguro del automóvil hace responsable al vehículo por el riesgo que crea al circular, y dice expresamente que un defecto o un fallo de sus mecanismos no es fuerza mayor. Si después resulta que la culpa fue del software, la aseguradora reclamará al fabricante, pero esa pelea es entre ellos, no contigo.
¿Cómo sé que un coche sin conductor está autorizado por la DGT?
Lleva un distintivo circular en el ángulo inferior izquierdo del parabrisas, con la matrícula, el número de autorización y un código QR que enlaza con la web de la DGT. Todos los vehículos del programa ES-AV están obligados a llevarlo, y sin él ningún coche puede circular sin conductor en España.
¿Cómo funciona un coche sin conductor?
El sistema de conducción hace todo el trabajo del conductor (acelerar, frenar, girar, decidir) con cámaras, sensores y un mapa muy detallado de la zona, pero solo dentro de un área y unas condiciones concretas: eso es el nivel 4. Los robotaxis de Madrid son furgonetas GXR de WeRide, Uber pone la aplicación con la que se piden y Avomo se encarga del mantenimiento de la flota. Un centro de control los sigue a distancia y, por ahora, viaja un especialista de seguridad a bordo.
¿Cuándo irán los robotaxis de Madrid sin nadie a bordo?
Según los planes de Uber, en 2027. Hasta entonces, en todas las fases actuales del despliegue viaja un especialista de seguridad a bordo, incluso cuando el servicio empiece a llevar pasajeros de pago a finales de 2026.