La franquicia es la palabra que más confusión genera al contratar un seguro, y casi siempre se descubre tarde: el día del golpe, cuando el taller pasa el presupuesto. Explicada en una frase, es la parte del daño que pagas tú antes de que la aseguradora pague nada.
Cómo funciona, con números
Supongamos una póliza de coche a todo riesgo con franquicia de 300 euros. Así queda según lo que cueste el arreglo:
Fíjate en la tercera línea, porque es la que sorprende. Cuando el daño es menor que la franquicia, la aseguradora no interviene en absoluto: no es que pague una parte pequeña, es que no paga nada. Y si has abierto un parte, has declarado un siniestro que puede contar en tu historial sin haber cobrado un euro.
Por eso, ante un golpe pequeño, la primera pregunta útil no es "¿lo cubre el seguro?" sino "¿cuánto cuesta arreglarlo?". Si la respuesta está cerca de la franquicia, a menudo sale mejor no dar parte.
Cuándo no se aplica, aunque la tengas
Esta es la parte que compensa el mal trago anterior. Si el accidente lo ha causado otro conductor y está identificado, tu franquicia no entra: los daños los paga el seguro del responsable, no el tuyo. Que tengas franquicia contratada da igual en ese caso.
La franquicia aparece cuando el siniestro va contra tu propia póliza: cuando la culpa es tuya, cuando no hay culpable identificable (el clásico arañazo en el aparcamiento, el granizo, un acto vandálico) o cuando el causante se da a la fuga.
No es solo cosa del seguro de coche
Donde más se habla de ella es en el todo riesgo de coche, pero aparece en más sitios:
- Hogar: menos habitual, pero algunas garantías concretas la llevan, sobre todo daños por agua o estética
- Responsabilidad civil de empresa y profesional: aquí es la norma, y suele ser alta, de varios cientos o miles de euros por siniestro
- Comercio y ciberriesgo: además de la franquicia por siniestro, puede haber un límite agregado anual
- Salud: lo que existe es el copago, que se le parece pero no es lo mismo, porque se paga por acto médico y no sobre el importe del daño
El caso del siniestro total
Cuando el coche no se arregla porque no compensa, la franquicia se descuenta de la indemnización, y esa indemnización se calcula sobre el valor del vehículo, no sobre lo que te costó. Ahí es donde muchas pólizas dan un disgusto doble: primero por lo poco que vale el coche según la aseguradora y después por la franquicia que se resta de esa cifra ya baja.
Si tu coche tiene unos años, merece la pena hacer esa cuenta antes de renovar. A veces el todo riesgo con franquicia deja de tener sentido y lo razonable es bajar a terceros ampliado.
Cómo elegir la franquicia que te conviene
La regla práctica es sencilla: la franquicia debe ser una cantidad que puedas pagar mañana sin que te descoloque el mes. Subirla abarata la prima, y a veces bastante, pero ese ahorro solo es real si el día del golpe puedes asumirla sin renunciar a arreglar el coche.
Una franquicia de 600 euros que te ahorra 90 al año parece buen negocio hasta que tienes dos siniestros en tres años. Y una de 150 en una póliza barata a veces no ahorra lo suficiente como para justificar el riesgo.
Cómo saber cuál tienes
Está en las condiciones particulares de tu póliza, no en las generales, y normalmente aparece junto a la garantía a la que se aplica, no como un dato suelto. Es habitual tener franquicia en daños propios y no tenerla en lunas, robo o incendio, así que conviene mirar garantía por garantía en vez de dar por hecho que es una sola cifra para todo.
Y como cualquier condición que limite tus derechos, tiene que estar recogida de forma destacada y específicamente aceptada por escrito, según el artículo 3 de la Ley 50/1980 de Contrato de Seguro. Una franquicia escondida en la letra pequeña, sin firmar aparte, es discutible.
Preguntas frecuentes
¿Qué es la franquicia de un seguro?
Es la parte del daño que asumes tú. Si tienes una franquicia de 300 euros y el arreglo cuesta 1.200, la compañía paga 900 y tú pones los 300. Si el arreglo cuesta menos de 300, lo pagas entero y la aseguradora no interviene.
¿Se aplica la franquicia si el accidente no ha sido culpa mía?
Normalmente no. Si el responsable es otro conductor y está identificado, sus daños los paga su seguro, así que no entra tu franquicia. El problema aparece cuando el causante se da a la fuga o el daño no tiene culpable, como el granizo o un acto vandálico: ahí el siniestro va contra tu propia póliza y la franquicia sí se descuenta.
¿La franquicia afecta al seguro obligatorio de responsabilidad civil?
No. La franquicia se aplica sobre tus propios daños, nunca sobre lo que el seguro obligatorio paga a la víctima de un accidente que has causado. Esa persona cobra íntegro, con franquicia o sin ella.
¿Merece la pena una franquicia alta para pagar menos prima?
Depende de si puedes pagar esa cantidad mañana sin que te descoloque. Una franquicia alta abarata la prima, pero solo tiene sentido si el día del golpe puedes asumirla sin renunciar a arreglar el coche. Si no, el ahorro anual se convierte en un problema el día que lo necesitas.