El Peugeot 208 es el sexto coche más vendido de España, con 15.245 unidades entre enero y agosto de 2026. Y es probablemente el modelo de la lista en el que más importa cuál tienes exactamente, porque bajo el mismo nombre hay tres coches con precios muy distintos: uno de gasolina, uno híbrido y uno eléctrico.
Eso no es un detalle de folleto. Cambia la prima, cambia cuántos años tiene sentido mantener daños propios y cambia qué coberturas hay que exigir.
Tres motorizaciones, tres seguros distintos
Estos son los precios al contado que publica Peugeot España, y sirven para entender de golpe por qué la respuesta no puede ser la misma:
- 208 gasolina, con el Turbo 100: 18.030 euros.
- 208 Hybrid, con las variantes Híbrido 110 y Híbrido 145 automático: 20.340 euros.
- e-208 eléctrico, con las opciones Eléctrico 136 y Eléctrico 156: 29.070 euros, y hasta 433 km de autonomía en ciclo WLTP combinado, o hasta 552 km en uso urbano.
Qué implica cada uno:
El gasolina
El más sencillo y el más barato de asegurar. Mecánica convencional y reparaciones conocidas. La frontera para bajarse de todo riesgo a terceros ampliado llega antes que en las otras dos versiones, en torno a los seis o siete años, cuando la indemnización máxima por siniestro total empieza a parecerse a lo que cuesta la prima de daños propios más la franquicia.
El híbrido
Añade una batería y un sistema de alto voltaje pequeños, y con ellos tres cautelas que valen para cualquier híbrido: que la batería esté cubierta sin sublímite en daños propios, que la reparación vaya a taller capacitado en alto voltaje y que la asistencia mande grúa de plataforma en lugar de arrastrar el coche. El Híbrido 145 es automático, y una caja automática es una pieza cara: un argumento más para mantener daños propios algún año extra.
El e-208 eléctrico
Aquí el planteamiento cambia de verdad. La batería es una fracción grande del valor del coche, aparecen el cable de carga y el punto de recarga de casa, y la asistencia necesita cosas que un coche de gasolina no pide, como recarga de emergencia o remolcado hasta un punto de carga. Merece la pena leer con calma en qué se diferencia el seguro de un coche eléctrico y qué mirar antes de contratar, porque las cláusulas que importan no son las mismas y contratarlo como si fuera un gasolina es el error habitual.
Un apunte práctico: si no tienes claro qué versión es la tuya, está en los papeles del coche. Aquí explicamos cómo leer el permiso de circulación, que es donde figuran la denominación exacta, la potencia y la variante, y son justo los datos que la aseguradora usa para tarificar.
Active, Allure, Style o GT: el acabado cambia la prima
Una cosa que se ve en cómo se busca el seguro de este coche: casi nadie pregunta por "un 208", preguntan por un Active, un Allure, un Style o un GT, con su año. Y tienen razón en hacerlo, porque cambia bastante:
- El valor del coche, que es la base de la prima de daños propios.
- Las llantas. Los acabados altos llevan llantas más grandes con neumáticos de perfil bajo. Eso encarece cada bordillo, y muchas pólizas excluyen los daños en llantas y neumáticos: hay que preguntarlo expresamente.
- La electrónica. Más cámaras, más sensores y más asistentes significan reparaciones con recalibración incluida.
- La potencia, que suele ir ligada al acabado y cambia el grupo de tarifa.
Moraleja concreta: al pedir precio, di el acabado y el año, no solo "un 208". Y si tu acabado lleva techo panorámico o cristales grandes, comprueba si la cobertura de lunas los incluye, porque muchas pólizas cubren el parabrisas y se olvidan del techo, que es la luna más cara del coche.
Euro NCAP: cuatro estrellas por un solo capítulo
El 208 obtuvo cuatro estrellas en el test de Euro NCAP de 2019, con la unidad 1.2 PureTech 75, y el reparto explica muy bien por qué:
- 91% en protección de ocupante adulto. Excelente.
- 86% en ocupante infantil. Muy bueno, con puntuación máxima en la parte de impacto.
- 56% en usuarios vulnerables. Este es el que baja la nota: el capó protegía bien en casi toda su superficie, pero los resultados en la base del parabrisas y en los pilares fueron pobres.
- 71% en asistencias a la seguridad, con frenada automática de emergencia de serie que funcionó bien a velocidades urbanas.
Es decir: el coche cumplía los requisitos de cinco estrellas en todo salvo en protección de usuarios vulnerables, y eso lo dejó en cuatro. La valoración caducó el 1 de enero de 2026, porque Euro NCAP retira las notas antiguas cuando endurece sus protocolos.
Lo relevante para tu póliza está en ese 56%: es la nota de lo que le pasa a un peatón o a un ciclista si te lo llevas por delante. Y eso se paga por responsabilidad civil: el seguro obligatorio responde hasta los límites que fija la ley, y la responsabilidad civil voluntaria es la que amplía esa cifra. Un buen capital de responsabilidad civil voluntaria no es un lujo en ningún coche, y en este menos.
Qué coberturas tienen sentido
- Responsabilidad civil voluntaria con capital amplio. Es lo primero, y en este modelo con más razón.
- Lunas, comprobando que incluyen recalibración de la cámara y, si lo tienes, el techo panorámico.
- Asistencia desde el kilómetro 0. Con grúa de plataforma si es híbrido o eléctrico, y recarga de emergencia si es e-208.
- Daños propios con franquicia, con la duración que corresponda a tu versión, y con la batería sin sublímite en híbrido y eléctrico.
- Llantas y neumáticos, si tu acabado lleva llantas grandes.
- Defensa jurídica y reclamación de daños.
- Robo, con el cable de carga incluido si es eléctrico.
Qué mira la aseguradora para dar precio
- Edad y antigüedad del carnet del conductor habitual. El factor número uno, siempre.
- El historial de siniestros y la bonificación.
- La versión y el acabado, que en este modelo separan mucho.
- El año del coche, que decide la modalidad.
- El código postal, si duerme en garaje y, en el eléctrico, si puedes cargar en casa.
- Los kilómetros al año.
- La modalidad y la franquicia.
Sin cifras de prima: con el mismo 208 y dos conductores distintos la diferencia puede ser de más del doble, y cualquier precio publicado sin tus datos no informa de nada.
Lo que haría antes de renovar
Comprobar que la póliza tiene declarada la versión correcta, que es el error más fácil en un modelo con gasolina, híbrido y eléctrico bajo el mismo nombre. Mirar si las lunas cubren el techo panorámico y la recalibración. Preguntar por los daños en llantas si el acabado las lleva grandes. Y ajustar la modalidad al año y a la versión, no al nombre del coche.