Conviene decirlo al principio: descargar la póliza de AXA, una vez estás dentro, son treinta segundos. Lo que se atraviesa es entrar la primera vez, porque AXA no te deja elegir la contraseña en el momento, sino que te manda una temporal por correo. Quien no cae en eso se queda mirando la pantalla de acceso pensando que no tiene cuenta.
Así que vamos primero con el acceso, que es la parte que de verdad falla, y luego con la descarga.
El primer acceso, que es lo que cuesta
El área de cliente de AXA se llama myAXA y se entra desde axa.es o desde la app, con la misma cuenta. Para darte de alta, el proceso tiene tres tiempos:
- Tu documento. Escribes el NIF, NIE o CIF que figura como tomador en la póliza. Ojo con esto: si la póliza está a nombre de tu pareja o de tu empresa, hay que registrarse con ese documento, no con el tuyo
- La contraseña temporal. AXA la envía por email a la dirección que tiene guardada en la póliza. No a la que tú quieras: a la que consta. Este es el punto donde se cae la mitad de la gente
- Tu contraseña definitiva. Cambias la temporal por una propia y ya está la cuenta creada
Si entras desde el móvil, en cuanto termines activa el acceso con huella o con reconocimiento facial. Es la diferencia entre volver a entrar dentro de seis meses en dos segundos o tener que repetir todo el proceso de recuperación de contraseña.
Ya dentro: dónde está la documentación
myAXA agrupa tus seguros por producto (coche, hogar, salud, vida y ahorro) y cada póliza tiene su propio espacio con la documentación asociada, que se puede previsualizar antes de bajarla. Esa vista previa es más útil de lo que parece: te ahorra descargar tres PDF hasta dar con el que te habían pedido.
Si el seguro es de coche y lo que necesitas es el papel para circular por Europa, ese es otro documento distinto y se pide aparte: lo contamos en cómo conseguir la carta verde de AXA.
Si tu póliza de salud tiene copago
Este detalle es específico de AXA y ahorra una llamada: cuando la póliza lleva copago, desde myAXA se puede descargar la carta de copagos, que es el documento donde figura cuánto te toca poner a ti en cada acto médico. No está dentro de las condiciones particulares, va por separado, y es lo que suelen pedir en la clínica cuando hay dudas sobre el importe.
En la parte de salud, la app ha ido sumando cosas más allá del papeleo, como la historia clínica digital, que reúne tus informes y pruebas en el mismo sitio.
La app myAXA
Misma cuenta, mismos documentos y el PDF te queda en el móvil listo para reenviar:
Si no te llega el correo con la contraseña temporal
Antes de dar por perdido el registro, comprueba estas tres cosas por este orden:
- La carpeta de spam, que es donde acaba la mitad de estos correos automáticos
- Si la dirección que tiene AXA sigue siendo la tuya. Si diste de alta el seguro hace años con un correo del trabajo que ya no usas, el mensaje llega a un buzón al que no tienes acceso, y entonces no hay forma de completar el alta por internet
- Que estés usando el documento del tomador y no el de otro asegurado de la misma póliza
Si el correo registrado ya no existe, el cambio hay que pedirlo por otra vía antes de poder registrarte. AXA atiende también por escrito en [email protected].
Ya que has pasado por el registro, sácale partido
La parte pesada ya está hecha. Antes de cerrar el PDF, comprueba el vencimiento y, si es un seguro de salud, las carencias y los copagos: son los dos datos que más discusiones provocan luego en la clínica.
Y si quieres saber si esa póliza sigue siendo la que te conviene, esa lectura te la hacemos nosotros gratis: nos la envías y te contamos qué cubre, qué no y cómo está de precio frente al mercado de hoy. Si eres cliente de ATALAYA BROK, dínoslo y ya está. Si no lo eres, puedes unirte y te la revisamos gratis.