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Repatriar a un fallecido a Marruecos: coste y trámites

La marroquí es, con diferencia, la comunidad extranjera más numerosa de España: 1.165.955 residentes según el INE. Muchas de esas familias llevan aquí veinte o treinta años, tienen hijos nacidos en España y siguen teniendo claro que el entierro será en el pueblo, junto a los suyos.

Eso convierte un fallecimiento en algo bastante más complicado, y bastante más caro, que un funeral normal. Esta guía explica lo que cuesta, los papeles que hay que reunir, cuánto se tarda y qué parte de todo eso puede resolver un seguro.

Cuánto cuesta

La horquilla habitual va de los 3.000 a los 6.000 euros, con una media que suele situarse alrededor de los 5.000. No es un precio cerrado porque intervienen varios factores:

  • La ciudad española desde la que sale el cuerpo. No es lo mismo Algeciras o Málaga que Bilbao o Girona
  • Si el traslado es aéreo o por carretera y barco vía Algeciras o Tarifa, que suele salir más barato pero tarda más
  • Hasta qué punto de Marruecos hay que llevarlo. Llegar a Tánger o Casablanca no es lo mismo que subir a un pueblo del Rif o del Atlas
  • Los servicios incluidos: tanatopraxia, féretro homologado, gestiones consulares, acompañamiento de un familiar

Ese importe hay que pagarlo de golpe y en cuestión de días, en el peor momento posible. Es el motivo por el que muchas familias acaban recurriendo a colectas en la mezquita o entre vecinos: no es que no quieran pagarlo, es que nadie tiene 5.000 euros disponibles de un día para otro.

Los papeles: Marruecos no funciona como Francia o Portugal

Esta es la parte que más sorprende a quien lo vive por primera vez. Para trasladar un cuerpo a Francia, Portugal, Italia o Alemania basta con un documento único, el salvoconducto mortuorio, porque son países firmantes del Convenio de Berlín de 1937 o del Acuerdo de Estrasburgo de 1973.

Marruecos no ha firmado ninguno de los dos. Eso significa que el trámite es doble y hay que hacerlo en el orden correcto:

  • Primero, la autorización de entrada en Marruecos, que expide el consulado marroquí correspondiente a la provincia donde se ha producido el fallecimiento
  • Después, la autorización de salida del cadáver, que emite Sanidad Exterior una vez revisada toda la documentación

Para conseguirlas hay que aportar el certificado médico de defunción, el certificado de defunción del Registro Civil o la licencia de enterramiento, el certificado de embalsamamiento o conservación transitoria, el pasaporte del fallecido y, si la muerte fue violenta o está judicializada, la autorización del juzgado. El procedimiento completo está publicado por el Ministerio de Sanidad.

Nada de esto lo hace el consulado por la familia: el consulado autoriza, no organiza ni paga. Quien tiene que moverlo es la funeraria, y no todas las funerarias tienen experiencia con destino Marruecos.

El embalsamamiento, el punto más delicado

El rito islámico busca el lavado del cuerpo, el amortajamiento y un entierro rápido, sin intervenciones sobre el cadáver. La normativa española, en cambio, exige para cualquier traslado internacional que el cuerpo esté embalsamado o sometido a conservación transitoria, y que viaje en un féretro apto para el transporte.

Es una tensión real y no hay forma de esquivarla: sin ese certificado no hay autorización de salida. Lo que sí se puede es reducir al mínimo el tiempo entre el fallecimiento y el entierro, y ahí es donde se nota si quien gestiona sabe lo que hace.

Cuánto se tarda

Con la documentación en regla y una funeraria que conozca el circuito, lo habitual son 48 a 72 horas desde que se confirma el servicio hasta que el cuerpo llega a Marruecos. Puede alargarse si el fallecimiento cae en fin de semana o festivo, si hay juzgado de por medio o si el consulado que corresponde está saturado.

Ese plazo es precisamente lo que más angustia a la familia, porque choca de frente con la voluntad de enterrar cuanto antes. Cada gestión que hay que empezar de cero, buscar funeraria, reunir dinero, pedir cita, suma horas.

Qué papel juega el seguro de decesos

Un seguro de decesos con repatriación resuelve las dos cosas a la vez: el dinero y la gestión. La compañía se encarga de la funeraria, de la tanatopraxia, de los trámites consulares y del transporte, y la familia no adelanta nada.

El matiz importante es que no todas las pólizas cubren lo mismo, y en este caso la letra pequeña decide. Estas son las cláusulas que hay que mirar antes de firmar nada:

  • Que Marruecos figure como país de destino. Muchas pólizas solo cubren repatriación al país declarado al contratar. Si el asegurado ya tiene nacionalidad española, esto se olvida con facilidad y luego no está cubierto
  • El límite económico. Si el tope es de 3.000 euros y el traslado cuesta 5.000, la diferencia la pone la familia
  • Si cubre solo el transporte o también el entierro en destino. No es lo mismo dejar el cuerpo en el aeropuerto de Casablanca que llevarlo hasta el cementerio del pueblo
  • El periodo de carencia. Algunas pólizas no cubren fallecimiento por enfermedad durante los primeros meses
  • Si hay límite de edad para dar de alta a los padres o abuelos, que suele ser justo a quien más urge asegurar

Sobre el precio, la variable que más pesa a largo plazo no es la prima del primer año sino la modalidad: conviene entender la diferencia entre prima natural, nivelada y mixta antes de comparar presupuestos, porque dos ofertas que hoy parecen iguales pueden separarse mucho dentro de veinte años.

Y si ya tienes una póliza contratada desde hace tiempo, merece la pena revisarla igualmente. Las coberturas del ramo se han ido ampliando bastante en los últimos años, desde el apoyo psicológico hasta el borrado de la huella digital, y una póliza antigua puede estar cubriendo menos de lo que crees.

Lo que conviene tener resuelto antes

No hace falta hacerlo todo, pero sí dejar por escrito dos cosas: dónde quiere ser enterrada la persona y quién tiene la póliza y el teléfono de la compañía. Muchas familias descubren que había un seguro contratado semanas después del entierro, cuando ya han pagado todo de su bolsillo.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto cuesta repatriar a un fallecido a Marruecos desde España?

Suele moverse entre 3.000 y 6.000 euros, con una media en torno a los 5.000. Depende de la ciudad española desde la que salga, de si el traslado es aéreo o por carretera y barco, y de hasta qué punto de Marruecos hay que llevar el cuerpo.

¿Qué autorizaciones hacen falta para llevar el cuerpo a Marruecos?

Hacen falta dos: la autorización de entrada que expide el consulado de Marruecos en España y la autorización de salida que emite Sanidad Exterior. Marruecos no está en el Acuerdo de Estrasburgo ni en el Convenio de Berlín, así que no basta con el salvoconducto mortuorio que sirve para los países firmantes.

¿Es obligatorio embalsamar el cuerpo?

Sí. Para un traslado internacional, la normativa española exige certificado de embalsamamiento o de conservación transitoria y un féretro adecuado para el transporte. Es un requisito legal que no se puede evitar, aunque no encaje con la preferencia del rito islámico.

¿Un seguro de decesos cubre la repatriación a Marruecos?

Depende de la póliza. Muchas la incluyen, pero con condiciones: país de destino declarado al contratar, un límite económico concreto y a veces un periodo de carencia. Conviene comprobar en las condiciones particulares que Marruecos figura como destino y cuál es el importe máximo.

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